Los riesgos legales que terminan costando caro casi nunca se ven venir. No llegan con una carta de demanda, sino disfrazados de prácticas normales. El contrato que siempre se ha usado, el colaborador a honorarios que lleva años cumpliendo horario, los términos y condiciones copiados a última hora.
En CUBILLOS LAMA vemos un patrón repetido. Las contingencias más costosas no suelen nacer de decisiones audaces, sino de omisiones acumuladas que pasan inadvertidas hasta que un despido, una fiscalización o una due diligence las deja expuestas al mismo tiempo.
1. Tus contratos son plantillas descargadas de internet
El contrato plantilla tiene tres defectos frecuentes. Suele estar redactado para otra legislación, omite las cláusulas que protegen en el caso concreto y no refleja el acuerdo comercial real.
El costo aparece al cobrar o al reclamar. En Chile, el contrato legalmente celebrado es ley para las partes (art. 1545 del Código Civil). Lo que el documento dice obliga, aunque no refleje lo conversado, y lo que no dice suele requerir prueba adicional. Una disputa relevante con un contrato ambiguo puede generar costos de negociación, prueba y litigio muy superiores al costo de una revisión preventiva.
2. Tienes personas a honorarios que operan como trabajadores
Es una de las contingencias laborales más frecuentes en PyMEs chilenas. Si la persona cumple horario, recibe instrucciones, usa medios de la empresa y reporta a una jefatura, puede existir subordinación y dependencia. En esas condiciones, los artículos 7 y 8 del Código del Trabajo hacen presumir la existencia de un contrato de trabajo.
La boleta de honorarios no cambia por sí sola esa calificación. Si el conflicto llega a juicio y se acredita una relación laboral, la empresa puede quedar obligada al pago de cotizaciones y prestaciones laborales correspondientes al período que se pruebe, sujeto a las reglas de prescripción, a la forma de término y a las acciones ejercidas.
3. Tus términos y condiciones son un copy-paste de otro sitio
Los T&C y las políticas de un sitio web describen cómo opera esa empresa. Copiarlos significa publicar compromisos ajenos, plazos que no cumples, políticas de cambio que no aplicas o tratamientos de datos que no coinciden con tu operación.
Además, en contratos con consumidores, varias cláusulas típicas de templates extranjeros pueden ser ineficaces o problemáticas frente a la Ley 19.496. El resultado práctico es simple. El documento deja de proteger y, en cambio, pasa a convertirse en evidencia de incumplimiento propio.
4. Nadie sabe qué datos personales trata la empresa ni para qué
Si hoy nadie en tu empresa puede responder qué datos de clientes, trabajadores y proveedores se recolectan, dónde se guardan y con qué fundamento, tienes un problema con fecha de vencimiento. El 1 de diciembre de 2026 entra en vigencia la Ley 21.719, con una Agencia de Protección de Datos Personales y multas de hasta 20.000 UTM para infracciones gravísimas.
La exigencia central del nuevo régimen no es solo técnica. También es probatoria. Hay que poder acreditar la licitud de cada tratamiento. La empresa que llegue a esa fecha sin inventario de datos ni política propia parte muy atrás frente a una fiscalización.
5. Tu sociedad no registra sus decisiones relevantes
La sociedad se constituyó, se publicó el extracto y después nadie volvió a ordenar la carpeta societaria. Mientras tanto hubo aportes informales, préstamos de socios sin respaldo suficiente y decisiones importantes tomadas por correo o WhatsApp.
En las sociedades anónimas, la Ley 18.046 exige que las deliberaciones y acuerdos del directorio y de las juntas consten en actas. En otros tipos sociales, la forma de documentar los acuerdos depende de su ley, de los estatutos y de las solemnidades aplicables. Aun así, mantener respaldos formales es esencial para evitar discusiones futuras.
6. Autodiagnóstico en cinco preguntas
Cada “no” es una contingencia en formación. Tres o más significan que la empresa opera con riesgos que nadie está mirando.
7. Cómo acompaña CUBILLOS LAMA
Estas cinco señales tienen algo en común. Ninguna exige un departamento legal interno permanente. Lo que exigen es una revisión periódica y un abogado de cabecera que conozca el negocio. Ese es el modelo Outside General Counsel de CUBILLOS LAMA. Tu departamento legal, sin el costo de uno propio. Si al leer este autodiagnóstico contaste más de un “no”, agenda una reunión de diagnóstico y revisamos juntos dónde está parada tu empresa.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría legal para un caso específico.
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