Un founder cierra su primera ronda con un fondo regional. Valorización acordada, porcentaje acordado, ticket listo para transferir. Falta un detalle. La empresa es una sociedad de responsabilidad limitada constituida tres años antes, porque era lo más rápido en la notaría. El fondo exige invertir en una SpA. La transformación toma semanas entre escritura, extracto, inscripción y publicación, y la ronda se atrasa justo cuando la caja aprieta.
Escenas como esa se repiten todas las semanas en Chile. La elección entre SpA y sociedad limitada parece un trámite menor al momento de constituir. No lo es. Define qué tan rápido puedes incorporar o sacar socios, levantar capital, repartir utilidades o vender la compañía. Y corregirla después cuesta tiempo y dinero, casi siempre en el peor momento posible.
La buena noticia. Entendidas las diferencias reales, la decisión suele ser evidente. Esta guía las recorre una por una y toma posición según el perfil de tu empresa.
1. Dos estructuras con casi un siglo de diferencia
La sociedad de responsabilidad limitada es de 1923. La regula la Ley N° 3.918, una ley de apenas cinco artículos pensada para negocios cerrados entre personas que se conocen. En todo lo que la ley y la escritura no digan, rigen las reglas de las sociedades colectivas (art. 4°, Ley 3.918), un régimen construido sobre la confianza personal entre socios.
La SpA es de 2007. La introdujo la Ley N° 20.190 en los artículos 424 y siguientes del Código de Comercio, con una lógica distinta. Puede crearla una o más personas, su capital se divide en acciones y sus estatutos pueden regular la administración y los derechos de los accionistas con amplia libertad (art. 424). En lo que los estatutos callen, se aplican supletoriamente las normas de las sociedades anónimas cerradas.
Ambas pueden constituirse hoy por la vía tradicional o en el registro electrónico de la Ley N° 20.659, el régimen conocido como Empresas en un Día. En la vía tradicional, la SpA admite escritura pública o instrumento privado protocolizado ante notario (art. 425 del Código de Comercio); la limitada exige escritura pública (art. 2°, Ley 3.918). O sea, la rapidez de constitución dejó de ser un argumento para preferir una sobre otra. Ambas pueden constituirse mediante el Registro de Empresas y Sociedades de la Ley 20.659, aunque el plazo efectivo depende de la vía elegida, la complejidad del estatuto y la disponibilidad de las firmas requeridas. La diferencia está en cómo viven después.
2. Tabla comparativa
3. Cuándo conviene una limitada
La limitada no está obsoleta. Está sobreutilizada. Sigue siendo la estructura correcta cuando la rigidez es una virtud.
- Negocio familiar cerrado. Pocos socios que se conocen, sin planes de abrir el capital ni recibir terceros.
- Vehículo patrimonial. Sociedades de inversión o inmobiliarias familiares donde la estabilidad importa más que la liquidez de la participación.
- Servicios profesionales entre fundadores. Consultoras o estudios donde los socios trabajan en el negocio y no proyectan venderlo.
- Protección frente a socios no deseados. Que nadie entre ni salga sin modificar la escritura con acuerdo de los socios puede ser exactamente el candado que buscas.
4. Cuándo conviene una SpA, y por qué es el default
Para casi todo lo demás, la respuesta es SpA.
- Startup o negocio con proyección de escalar. En la práctica, los inversionistas de capital de riesgo suelen preferir estructuras accionarias que faciliten aumentos de capital, derechos preferentes y futuras transferencias.
- Planes de dar participación a ejecutivos o empleados. Los programas de incentivo requieren acciones que se puedan emitir y transferir sin rehacer la sociedad.
- Empresa unipersonal con horizonte de crecer. Partes solo y sumas un socio después con un simple traspaso de acciones, sin transformación.
- Joint venture con aportes asimétricos. Las series de acciones permiten reflejar derechos económicos y políticos distintos.
- Aspiración de venta futura. La revisión legal de una SpA bien llevada es más corta y limpia, y eso se nota en el precio y en los plazos.
Nuestra posición es directa. Si existe una posibilidad razonable de incorporar inversionistas, socios o empleados con participación en los próximos cinco años, constituye SpA desde el día uno. El argumento de que la limitada es más simple no resiste el ciclo completo del negocio. Buena parte de los founders que parten con una limitada terminan transformándola a SpA antes de su primera ronda, y pagan dos veces por la misma decisión.
Una prevención. La SpA bien usada exige estatutos trabajados. Una SpA con estatutos de plantilla desaprovecha justamente la libertad que la hace valiosa y puede dejar a los socios sin protecciones básicas.
5. Checklist antes de firmar la escritura
Si marcaste tres o más de las primeras cinco, constituye una SpA. Sin matices.
6. Cómo acompaña CUBILLOS LAMA
Asesoramos a founders y empresas en crecimiento bajo el modelo de Outside General Counsel. Tu departamento legal, sin el costo de uno propio. Acompañamos la decisión societaria, redactamos estatutos a la medida del negocio y dejamos la sociedad lista para la siguiente etapa, sea una ronda, un nuevo socio o una venta. Si estás por constituir o evaluando transformar tu sociedad, agenda una reunión de diagnóstico.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría legal para un caso específico.
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